Dos minutos y medio en la oficina

  1. Dos minutos y medio en la oficina 3:22

Descarga:

mp3-icon
MP3 128 Kbps (Calidad Media) – [download id=”143″]

MP3 256 Kbps (Calidad Alta) – [download id=”144″]

Guión – [download id=”145″]

Guía de uso – [download id=”146″]

Dos minutos y medio en la oficina

Explicación: Esta segunda serie de radioclips destinada a servidores públicos contempla tres aspectos fundamentales en el desarrollo de tareas específicas en instituciones de atención, especialmente a quienes son víctimas de violencia de género y violencia generacional. Estos tres aspectos son:

La atención: En esta serie de radioclips, se toman en cuenta diferentes variables que se relacionan entre sí para proporcionar un buen trato a quien es víctima de algún tipo de violencia. Estas variables contemplan la necesidad de un buen trato, el derecho a la privacidad y confidencialidad; así como el deber de los servidores públicos de terminar con todo tipo de estigma y discriminación frente a los diferentes casos que llegan a sus oficinas.

La estructura: Por un lado, los radioclips contemplan los problemas de infraestructura de las instituciones de atención y, por otro, tiene que ver con problemas estructurales que corresponden a los procesos burocráticos y lagunas o falencias legales el momento de enfrentar los casos de sobrevivientes de algún tipo de violencia.

La revalorización: Un servidor público tiene una difícil tarea que, además, debe sobrellevar objetivamente. Para poder concientizar, sensibilizar o mejorar la atención de un servidor público es necesario apuntar también en dirección a los aciertos que éstos tienen en el desarrollo de sus labores que son fundamentales para la construcción de una sociedad mejor.

Público: Servidores públicos.

Horario recomendado: Todo horario

Recomendaciones especiales: Este paquete de radioclips está pensado para el desarrollo de un taller; sin embargo, puede ser transmitido por emisoras radiales y/o formar parte del material de capacitación de las instituciones públicas.

 

Doña Rosario: ¿Cómo es un día en la Defensoría? Mmmmmmmmm. Grave. Una tiene que dividirse y, a veces, somos tantas.

No me estoy quejando, -conste-. A veces, no conviene quejarse. Pero te voy contar.

Yo llego en la mañana y me dicen:

-Doña Rosario, aquí están los niños que trabajaban en los hornos de ladrillos.

-Ah, ya. Que pasen a mi escritorio, les digo.

Mi escritorio está ahicitos de la entrada. Se sientan y les pregunto:

-¿Cómo se llaman?

Y ¡¡¡TOJ!!! Un tipo entra pateando la puerta:

-¡¡¡Yo no soy ningún violador, carajo!!!

Y por detrás la chica con su mamá:

-¡Mentira, joven! “Vamos al río”, diciendo me ha llevado.

Y los niños se asustan y yo les digo:

-Tranquilos. No les va a pasar nada.

Y el compañero de  al lado me hace:

-Ps, ps, señorita Rosario, me puede prestar su lapicero.

Y escuchas la impresora del frente:

-Chan, chan, chan, ¡chaggggggg!

-Esta cosa se ha vuelto a arruinar, dicen.

Y, por la ventana, la doñita:

-¿No se van a llevar rosquetes?

-Cierren esa ventana, les digo

-Es en vano, Doña Rosario, el vidrio está roto,  me contestan.

Y el micro que se va a la ciudad pasa y hace RRAAAAAAaaaaaannnnnn… y nos llena de polvo toda la oficina. En ese momento estornudamos todos: El tipo, la chica, la madre, el Carlos, los niños, el compañero de al lado y yo. Y tenemos que estar ventilando por la ventana rota. Pero yo insisto con los niños (¡¡¡Achisss!!!):

-¿Cómo te llamas?

Y los niños no quieren hablar. Entonces le digo a Carlos:

-Oye, Carlos, ¿no tenemos un lugar para hablar con los niños?

Y me dice:

-No, pues,  Doña  Rosario… Sólo este cuartito nos han dado los de la alcaldía. O si quiere en el baño también puede ir hablar.

-Como pues voy a ir a hablar en el baño, le digo

Y la chica empieza a gritar:

-Me ha dicho que me va a matar, caballero.

Y el tipo contesta:

-¡¡¡Yo nunca, juro nunca, ¡nunca!, he dicho que te voy a matar, imilla!!!    

Ahí aparece el viejito de los helados:

-Helado, heladooo…

Y la oficina de tres por cuatro se ha llenado en un dos por tres. Ese cachito unos jóvenes te gritan desde la puerta:

-Disculpe, ¿puedo pegar mi afiche?

Y ya te han puesto siete en el letrero de la Defensoría. ¿Y qué dice?

“Gran fiesta bailable con las Atreviditas del Río. Habrán cholitas coquetas y cerveza fría. Organiza “Colegio Humanístico de Nuestra Señora Virgen Adolorida”

¡Es para no creer! Suena el teléfono:

-¡Doña Rosario, teléfono!

-Hola, hola. Otra vez se ha cortado. ¿Quién era?

Y pum, pum, pum.

El compañero de al lado golpea su computadora y dice:

-¡Esta sonsera no sirve!

Y no falta el comentario de:

-Claro… si donación nomás es, pues. ¿Qué cosa va estar funcionando?

¡Ah! ¡Sí! Los niños. Yo trato de hablar con ellos y el tipo empieza a gritar:

-¡Aj! Ella siempre me ha provocado, caballero…

Ahí llegan los familiares:

-¿Por qué me los has hecho, cabrón?   

…Y ¡¡ch’otoj!! Un sopapo bien plantado.

-¡No se peleen!, hay que estar gritando.

-¡Agárrenlos!, hay que estar agarrando.

…Y ¡¡lakaj!! …el compañero de al lado también tiene que estar recibiendo…

-¡¡¡Cuidado con las wawas!!!, hay que estar escapando.

-Oye, Carlos, el baño está cerrado.

-¡Ah! Me había olvidado, Doña Rosario. Ahí tampoco se puede hablar. Está clausurado, me dice.

 

En fin…, así no se puede trabajar. ¿O tú qué dices?

 

 

 

Fue una producción de Infante-Promoción Integral de la Mujer y la Infancia con el apoyo de HIVOS y Terre des Hommes Holanda

 

 

Escrito por Alejandro Marañón

 

Intérprete:

Doña Rosario: Valeria Urquieta

Trapitos al sol V - La denuncia

[vc_row][vc_column width="1/2"][vc_column_text] [cue id="6152"] Descarga: MP3 128 Kbps (Calidad Media)...

El día a día de todos los días

[vc_row][vc_column width="1/2"][vc_column_text] [cue id="6379"] Descarga: MP3 128 Kbps (Calidad Media)...